Si tienes una ampliación de nave a medio camino, una faja transportadora esperando alineación de polines o un refuerzo estructural pendiente por cambio de carga, el primer paso no es pedir un precio: es medir en campo. Coordinamos con producción la ventana de parada, revisamos el acceso para grúa y el espacio real de izaje, y recién ahí armamos los metrados. Nada de partidas infladas ni plazos que después no se sostienen.
Cuéntanos qué frente de trabajo tienes abierto y qué no puede detenerse. Con esa información definimos si conviene entrar por etapas o concentrar la intervención en una sola parada.
Coordinar la visita técnicaSi antes quieres ver el alcance completo, revisa los servicios de montaje y fabricación o los casos de uso por tipo de planta.
Estos son los puntos donde una intervención ordenada se nota: menos retrabajo, menos horas de grúa perdidas y una parada que se cierra cuando estaba previsto. No prometemos milagros, pero sí un frente de trabajo que avanza sin sorpresas.
Si producción no puede detenerse, dividimos el montaje en bloques: primero habilitado y premontaje en zona liberada, después conexión final durante la ventana de parada. Así el cambio de faja o el tendido de bandejas avanza sin frenar el despacho.
Revisamos acceso de grúa, radio de giro y puntos de anclaje en la visita técnica. El protocolo de izaje se firma en obra con el supervisor del cliente, de modo que la maniobra de columnas, vigas o chutes no queda a interpretación del momento.
Medimos en campo perfiles, planchas, soportería y longitud de tubería antes de cotizar. La propuesta refleja lo que hay que fabricar y montar, no un estimado de escritorio que después se corrige con adicionales.
Las uniones estructurales se ejecutan con soldadores calificados según el procedimiento aprobado. Antes de despachar a obra, cada elemento pasa control dimensional para que el montaje en altura no dependa de ajustes improvisados.
Entregamos certificados de material y ensayos no destructivos de las soldaduras estructurales cuando la especificación lo pide. También planos as-built y protocolos de pruebas de continuidad y puesta a tierra en los tableros intervenidos.
Pedestales, anclajes y canales de piso suelen aparecer al abrir la zona de trabajo. Los ejecutamos junto con el montaje electromecánico para no dejar frentes abiertos ni obligar al cliente a contratar un segundo equipo.
Si tu caso se parece a alguno de estos, revisa también los escenarios de montaje que atendemos con más frecuencia o mira las capacidades que aplicamos en cada frente.